Antigua casa familiar, este hotel muy confidencial combina el encanto de una casa de finales de siglo con un sello decididamente contemporáneo y seguro. La decoración del hotel Le Placide, pensada para aquellos que ansían el encanto tanto como el arte de vivir, ha sido confiada al decorador Bruno Borrione, fiel colaborador de Phillipe Starck, quien realizó, en particular, el «Jardin des Sens» (Jardín de los Sentidos) de los hermanos Pourcel.
|